POLITOURS presenta su oferta turística con salidas desde Barcelona

Por Ferran Martínez-Aira

Si entre tus planes veraniegos has pensado recorrer alguno de los ríos más importantes de Europa, descubrir la belleza salvaje de la costa oeste de Canadá y vivir la experiencia única de avistar ballenas en el este, adentrarte en los templos y santuarios milenarios de Indochina y Japón o bañarte en las aguas azul turquesa de tres maravillas del Mediterráneo como son Grecia, Croacia y Sicilia al tiempo que se descubre todo su rico patrimonio cultural, todo ello es posible si contactas con POLITOURS, que hoy ha presentado en el Hotel Catalonia de Barcelona su amplia oferta de paquetes turísticos con salida desde la Ciudad Condal. Entre ellos figuran escapadas a Canadá, Indochina, Japón, Grecia, Croacia, Sicilia o su división de cruceros fluviales por los ríos más importantes de Europa, el buque insignia del turoperador más importante del país.

“Durante toda nuestra historia nos hemos caracterizado por intentar aportar soluciones diferentes a lo que hay en el mercado. Somos una empresa que busca combinar el ocio con la cultura y hacer llegar al público destinos que en principio podrían parecer poco asequibles”, ha explicado Juan José Donaire, Director Comercial de POLITOURS en Cataluña y Andorra, a la veintena de medios del sector allí presentes, a los que ha detallado de manera pormenorizada todas las características de cada oferta.

Para este verano, POLITOURS cuenta con un catálogo repleto de experiencias fascinantes. Momentos únicos que, además, se encuentran avalados por los 45 años de experiencia de la compañía en la puesta en marcha de viajes organizados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Del Monasterio de Las Huelgas a La Cartuja de Miraflores

Por Fernando Martínez, molinero de Revillarruz

Vaya por delante que estoy escribiendo escuchando canto gregoriano de los Monjes de Santo Domingo de Silos como homenaje a mi tío David que vivió en dicho convento. Lo de molinero de Revillarruz viene a colación porque mis abuelos Elisa y Venancio regentaron en el siglo pasado el viejo molino donde vió la luz mi padre Gaspar y sus siete hermanos: Luis, Basilia, David, Angelines, Trini, Miguel y Ascensión. Y antes de abandonar Burgos, donde confraternizamos la cuarta generación con piel de gallina, tuve el privilegio de visitar por primera vez dos auténticas joyas arquitectónicas: El Monasterio de Las Huelgas y La Cartuja de Miraflores. Ver para creer.

Tras hacernos con unas bicicletas que cede gratuitamente Turismo de Burgos, mi primo Alfonso fue mi guía hasta Las Huelgas siguiendo la vera del río Arlanzón. Durante la Edad Media en este monasterio se llevaban a cabo ceremonias tan importantes como las de proclamar a los reyes y armar caballeros. Entre los caballeros armados antes de ser reyes figuran Fernando III el Santo, Eduardo I de Inglaterra, Alfonso XI de Castilla, Pedro I de Castilla, que además nació en la torre defensiva del edificio) y Juan II. Los reyes coronados aquí fueron Alfonso XI y su hijo Enrique II de Trastámara. También tuvo gran importancia como panteón real y de nobles, con magníficos sepulcros, muchos de los cuales fueron profanados durante la Guerra de la Independencia Española.

En la actualidad, Santa María de Las Huelgas está gobernado por monjas cistercienses. Tiene diez habitaciones preparadas para retiro espiritual de mujeres que lo soliciten. La abadesa actual no tiene mandos ni privilegios especiales civiles ni jurídicos. Tanto ella como la comunidad de monjas dedican su vida a la oración y a atender unas mínimas posesiones.

Tras dejar Las Huelgas, Alfonso me propuso recorrer un tramo del Camino de Santiago. Mi primo se bajó de la bici para enseñarme una flor azulada de acumer (foto). Utilizada como balsámico remedio cuando uno padece conjuntivitis u otros tipos de molestias oculares. Mejor que cualquier tipo de colirio.

Tras dos horas y media peregrinando en bicicleta por los aledaños y de nuevo en Burgos, merece la pena visitar la Sala de Exposiciones, enclavada en el Arco de Santa María y desde cuya torre contemplamos una singular panorámica de la ciudad con el majestuoso Paseo del Espolón de testigo. Dentro, recreamos la historia del Cid Campeador con una doble muestra de su espada Tizona y un cuadro de Rodrigo Díaz de Vivar en los brazos de su esposa Doña Jimena tras una épica batalla contra los moros.

Por cierto primo Alfonso, manjar de categoría  las morcillas de Burgos que pusiste en mi zurrón, lo mismo que las cerezas de Roberto, el hijo de mi primo Miguel Ángel, ¡delicias de familia!. Y aún quedaba la última etapa.

Antes de subirme al tren que me devolvería a mi destino y embargado por la catarata de emociones que estaba viviendo, aún me quedaba por descubrir La Cartuja de Miraflores, a cuya visita se incorporaron mis primas Ana e Isabel y mi primo Chuchi. Me faltaron ojos para enamorarme de aquella belleza. La Cartuja de Miraflores, considerada uno de los monumentos más interesantes del gótico final europeo, es sencillamente deslumbrante. Situado sobre un antiguo palacio-alcázar real, este monasterio fue fundado en el siglo XV como panteón real.

El conjunto arquitectónico aparece dominado por la iglesia de una sola nave, con ventanales flamígeros decorados por vidrieras flamencas entre contrafuertes y un ábside poligonal. Esta sobria iglesia, levantada para acoger los restos de los padres de Isabel la Católica, guarda en su interior dos lujosos sepulcros reales esculpidos en alabastro y un impresionante retablo mayor realizado por Gil de Siloe.

Un dato curioso de esta genial obra artística es que los dorados de las esculturas fueron elaborados con el oro traído por Cristóbal Colón tras su segundo viaje al Nuevo Mundo. El exterior se encuentra rematado por bellos chapiteles y cresterías.

La Cartuja de Miraflores representa una verdadera invitación a la meditación. Un paseo por el recinto y el entorno permite apreciar la armonía entre la naturaleza y la piedra convertida en arte y disfrutar de la espiritualidad y la paz que se respiran.

El ascetismo que define a la comunidad cartuja impregna a quien profundiza en el conocimiento de vidas entregadas al recogimiento, el estudio y el trabajo. Un centro de interpretación permitirá entender el sentido y el trabajo de los monjes.

En el exterior, la esbelta nave se refuerza con finos contrafuertes coronados con pináculos. Los ventanales son de tracería curvilínea flamígera. El hastial occidental está rematado por un piñón angular, animado por un ángel que porta el escudo de los Reyes Católicos.

El acceso al templo se hace a través de un sencillo pórtico, que cobija la portada gótica, en cuyo tímpano aparece representada la Virgen de Miraflores. Posteriormente se pasa al atrio abierto, donde hay otra bella portada enmarcada por pináculos, con la Piedad en el tímpano y las armas de Juan II en las enjutas.

El interior está formado por una alargada nave única dividida en una secuencia de cuatro espacios muy bien definidos. El primero reservado a los fieles, el siguiente a los hermanos legos, el tercero a los padres cartujos y el cuarto y último al presbiterio y altar.

El templo trasluce el concepto espacial germánico, basado en la valoración de lo diáfano y con una gran amplitud y unidad interior que introdujo la saga de los Colonia en las construcciones del último gótico burgalés.

El Retablo Mayor es una de las joyas del arte europeo tardogótico. Cuando a finales de diciembre de 1499, Gil de Siloe dejó definitivamente asentado el retablo mayor de la Cartuja de Miraflores, se completaba un espacio complejo y suntuoso que se convertiría en uno de los máximos puntos de referencia del último gótico europeo.

El tema central de la original composición y del inusual contenido iconográfico del retablo gira en torno a la monumental Crucifixión que preside el conjunto.

Los sepulcros en alabastro de los reyes de Castilla, Juan II e Isabel de Portugal, y del infante Alfonso, están situados en el centro de la cabecera de la iglesia de la Cartuja, bajo el gran retablo decorado con el oro traído por Cristóbal Colón de su segundo viaje a América. Realizados entre 1489 y 1493 forman uno de los conjuntos funerarios más extraordinarios de toda la escultura gótica europea.

Otras obras destacadas son la bella Tabla de la Anunciación, pintada por Pedro de Berruguete hacia 1500, un Tríptico Flamenco de la Crucifixión, de finales del siglo XV, la Sillería Gótica del Coro de los Padres, el Coro Renacentista de los Hermanos, ejecutado en el siglo XVI por Simón de Bueras y la Estatua de San Bruno, obra de gran realismo, de Manuel Pereira.

Desde La Cartuja de Miraflores se puede bajar paseando entre pinares hasta el aparcamiento del parque de Fuentes Blancas, otro pulmón de lujo para los burgaleses a cuatro kilómetros del centro urbano. Allí mismo, un merendero con excelentes tapas y a rebosar de gente de todas las edades, fue nuestra despedida antes de ganar la Estación de Rosa de Lima. Me reservo Lerma y Santo Domingo de Silos para la próxima en esta encantadora tierra de mis abuelos. Qué gozada todo. Emocionado, me abrazo a mis primos por haber encontrado mis raíces.

Con todo mi cariño a mis abuelos Elisa y Venancio, molineros de Revillarruz.

 

Vista nocturna.

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

diario El Almanaque 18 junio 2019

Zaragoza presume de las mujeres de Julio Romero de Torres

Por Ferran Martínez-Aira

Escribía Manuel Machado ahora hace un siglo “Rico pan de esta carne morena, moldeada en un aire de caricia, de suspiro, de aroma..Sirena encantadora y amante fascinada, los cuellos enmarcados, de sierpe o de paloma..Vuestros nombres de menta, de ilusión sabemos: Carmen, Lola, Rosario…Evocación de goce…Adela…Las mujeres que todos conocemos, que todos conocemos y nadie las conoce. Naranjos, limoneros, jardines, olivares, lujuria de la tierra, divina y sensual que vigila la augusta presencia del ciprés. En este fondo de flores y cantares, os fijó para siempre el pincel inmortal de nuestro inenarrable Leonardo cordobés”.

La exposición ‘Julio Romero de Torres. Pintor de almas’ en la sede central de Ibercaja Zaragoza reúne 30 cuadros del pintor cordobés protagonizados por mujeres, en los que se retrata tanto a la aristocracia, como al mundo de la política, a artistas y mujeres del pueblo de principios del siglo XX, con obras como ‘La Fuensanta’ que se utilizó en los billetes de cien pesetas que estuvieron en circulación entre 1955 y 1978, de los que se fabricaron 920 millones de ejemplares.

Así lo explicaron en rueda de prensa el director general de la Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo, la directora del Museo Julio Romero de Torres de Córdoba, Mercedes Valverde, y la comisaria de la muestra, Marisa Oropesa. La exposición se puede visitar del hasta el 8 de septiembre, en Ibercaja Patio de la Infanta de Zaragoza.

El director general de la Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo, ha subrayado que Julio Romero de Torres (Córdoba 1874-1930) es el artista cordobés “más universal” y ha señalado que esta muestra es “única” ya que reúne piezas de colecciones particulares en un mismo espacio -todas son de coleccionistas privados, salvo tres que son propiedad de la Fundación MAXAM-, que “atrapan” por su contenido y el trato que le da el artista. Rodrigo ha remarcado el “protagonismo absoluto” de la mujer “en todas su versiones, la liberal, transgresora, emancipada, sin distinciones y de todas las clases sociales”.

Por otra parte, José Luis Rodrigo dejó constancia que “el compromiso y esfuerzo máximo” de Ibercaja para divulgar la cultura y “para ofrecer propuestas innovadoras” como esta, al tiempo que ha agradecido la colaboración de los coleccionistas que han prestado sus obras para esta muestra. El director general de la Fundación Ibercaja ha comentado que la directora del Museo Julio Romero de Torres, Mercedes Valverde, es la mayor experta en el pintor, quien, por su parte, también ha agradecido la generosidad de los coleccionistas, que ha permitido dar a conocer una nueva faceta del pintor, ha dicho.

Según ha indicado, Romero de Torres es “un cronista gráfico de su época” ya que pintó a la realeza y a los políticos, pero también a cantantes, bailarinas y chicas de variedades, de quienes fue “gran impulsor” ya que al retratarlas les daba proyección, así como a mujeres del pueblo. PERIODOS Valverde ha subrayado la dificultad para datar las obras ya que el pintor no las fechaba, lo que ha requerido un proceso de investigación para cada una de ellas, ofreciéndose en la exposición uno de sus primeros cuadros, datado en torno a 1895, titulado ‘Huerta de Córdoba’, hasta ‘La Fuensanta’, de 1929.

También ha comentado que se pueden ver obras como un retrato de ‘Pastora Imperio’, musa de los intelectuales de la época, y otro de la ‘Señora de Rodrigáñez’, abuela del ministro Miguel Boyer. Según ha dicho, representó a la aristocracia, al tiempo que “estuvo amparado por la política, por los intelectuales”, a quienes también retrató, así como a la farándula.

Además, ha remarcado que fue “arriesgado, trasgresor, un gran innovador”, y como ejemplo ha mencionado uno de los primeros cuadros que se puede ver en la muestra ‘Jugando al monte o Humo y azar’, de 1924, donde aparecen dos mujeres jugando a las cartas y cobran protagonismo en la imagen “sus piernas, cubiertas con unas medias de seda”, cuando “nadie pintaba una falta corta” en ese momento. Valverde ha añadido que Julio Romero de Torres es un pintor “profundo, narrativo, literario” y sus cuadros “están basados en símbolos a través de los que narra lo inenarrable”, al tiempo que ha sido un artista “que ha llegado al pueblo”.

Otras obras que se pueden ver en la muestra son el retrato de una mujer de la burguesía, el de ‘María de la Concepción García-Escudero y Sainz de Robles’, así como de mujeres virtuosas de expresión bondadosa, como en ‘La Mantilla’, mujeres más sensuales, como las obras ‘La niña torera’, ‘La niña de los limones’ y ‘La niña de los naranjos’ y de modelos publicitarias, como ‘Escopeta de caza’.

Solo en el cuadro ‘Señora de Taramona e hijo’ aparece representado un personaje masculino, mientras que destaca por la modernidad de sus protagonistas y su dimensiones el mencionado ‘Jugando al monte o Humo y azar’. MÁS ALLÁ DEL TÓPICO La comisaria de la exposición, Marisa Oropesa, ha remarcado que Julio Torres es “mucho más que el tópico de la mujer morena” o del cuadro del billete de cien pesetas.

“Bebió de todas las fuentes, empezó con el luminismo, siguió con el simbolismo” y experimentó todos los ‘ismos’ de principios del siglo XX”, así como el orientalismo y la pintura del temple, para finalmente, transformar su pintura en algo “único”. Ha subrayado su esfuminados y veladuras, así como el “empoderamiento” de la mujer que se aprecia en sus cuatros, ofreciendo una visión “intelectual” del pintor. Ha apuntado, igualmente, que en sus retratos la figura siempre aparece en primer término mientras en un segundo plano destacan algunos elementos de paisaje muy simbólicos con los que crea su propio mundo.

La exposición puede visitarse en Ibercaja Patio de la Infanta de Zaragoza de lunes a sábado, de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas y los domingos y festivos, de 11.00 a 14.00 horas.

CATÁLOGO La Fundación Ibercaja ha editado un libro-catálogo con motivo de esta exposición que incluye los artículos ‘Julio Romero de Torres. Pintor de almas’, escrito por la comisaria de la exposición, y otros dos de la experta en el pintor Mercedes Valverde. Se titulan ‘Por sus obras le conoceréis.

Evolución estética de su producción a través del estudio de las exposiciones nacionales e internacionales en las que participó’ y ‘Al atardecer de la vida, nos examinarán del amor’. Además, la Fundación Ibercaja ha diseñado un programa de actividades complementarias dirigidas a familias y público en general, con visitas guiadas para público individual, todos los sábados a las 10.00 y 17.00 horas y los domingos, a las 11.00 horas.

Para grupos organizados, se realizarán de lunes a sábado, a las 10.00 y 17.00 horas, y domingos, a las 11.00 horas, a partir del 15 de junio y hasta el último día de la exposición. Los interesados en participar podrán inscribirse en la página web ‘www.fundacionibercaja.es/romerodetorres ’.

Podrán participar un máximo 30 personas. Por su parte, las familias tendrán a su disposición el taller ‘Julio Romero de Torres. Pintor de almas’, que se realizará del 15 de junio al 8 de septiembre, todos los sábados y domingos, a las 12.00 hora, en el Patio de la Infanta. La actividad está diseñada para niños de 6 a 12 años, acompañados de un adulto.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Algo más que los cuadros de Goya en la Cartuja Aula Dei

Por Ferran Martínez-Aira

A media hora escasa del centro de Zaragoza (bus 28) algo más que los siete cuadros de Goya encuentra el visitante en La Cartuja de Aula Dei, uno de los conjuntos monumentales más importantes de Aragón, desde el punto de vista arquitectónico, así como otras magníficas obras de arte que acoge en su interior. Aula Dei es conocida por su influencia a nivel internacional, ya que fue la primera cartuja que introdujo novedades, adaptando la arquitectura a la vida de los monjes para conseguir de este modo una mayor funcionalidad. El monasterio está rodeado por una muralla y se organiza a partir de un eje central  formado por el patio de honor, la iglesia y el gran claustro.

Se accede a su interior atravesando la puerta abierta en el edificio de la portería que desemboca en una gran plaza. En la zona derecha se ubican las obediencias de la cartuja con sus almacenes, el lavadero, la carpintería, el taller de mecánica, el molino, el gallinero y la vaquería. En la zona de la izquierda se desarrolla el monasterio propiamente dicho tras el patio de honor.

Este patio se halla flanqueado por dos pabellones simétricos construidos según el sistema tradicional de fachadas renacentistas en Aragón. El edificio de la derecha corresponde a la hospedería, mientras que el de la izquierda estaba destinado al alojamiento de los hermanos. Frente a la entrada del patio se abre la portada de la iglesia y a ambos lados del templo se disponen dos claustros menores, uno de ellos rodeado de capillas para la celebración de misa y que da acceso a la sala capitular, y un segundo al que abren dependencias como el refectorio, y la biblioteca. Tras la cabecera de la iglesia se abre el gran claustro, en cuyo centro se dispone el cementerio. A su alrededor se hallan las celdas de los monjes, cada una con su propia capilla, comedor, dormitorio, estudio, taller y huerto.

Sin lugar a dudas la parte más destacada de la Cartuja de Aula Dei es su iglesia. Fue construida en aljez y ladrillo por los maestros Martín de Miteça y Miguel de Riglos entre 1564 y 1567, siguiendo esquemas propios del gótico tardío. Su interior muestra un espacio de una sola nave de tres tramos, cubierta con bóvedas de crucería estrellada adornada con claves de madera dorada que arrancan de ménsulas decoradas con los escudos del arzobispo don Hernando de Aragón. Además posee un crucero poco pronunciado y un ábside, tras el que se encuentra la capilla barroca del Agnus Dei. Ocho ventanales repartidos en los muros laterales y un óculo en el fondo dejan pasar la luz al interior de la iglesia.

La ornamentación de mayor importancia del templo data de la segunda mitad del siglo XVIII. En el exterior se encuentra la portada, obra de Manuel Ramírez de Arellano, quien también realizó el retablo mayor. Está ejecutada en yeso y cuenta con una recargada decoración barroquizante con ciertas influencia rococó, a base de tornapuntas, cornucopias, angelotes, motivos vegetales, etc. El tema central representa la Dormición de la Virgen rodeada por los apóstoles. En el interior, destacan las pinturas murales que Francisco de Goya realizó hacia 1774 y que presentan diferentes escenas de la vida de la Virgen y de Cristo. De las once pinturas que realizó el pintor aragonés se conservan hoy siete; las cuatro desaparecidas fueron pintadas de nuevo en 1903 por Paul y Amedée Buffet. También en el siglo XX, entre 1902 y 1903, fue realizada por don Ezequiel González e hijos la sillería del coro que, con 96 sillas en nogal, se dispone a ambos lados de la nave.

La Cartuja de Aula Dei siguió siendo un monasterio, no obstante la iglesia y sus espléndidas pinturas pueden ser vistas por el público gracias a un acuerdo entre el Gobierno de Aragón y el propio monasterio.

La fundación de la Cartuja de Aula Dei está ligada al traslado de los monjes que habitaban la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes en Sariñena (Huesca), debido al mal clima de la zona, a la aridez del terreno y a un brote de peste que en 1558 redujo casi a la mitad a la comunidad de doce monjes. En la búsqueda de “algo mejor”, don Juan de Alagón, familiar de los Condes de Sástago, les ofertó una torre cercana a Zaragoza, situada junto al río Gállego, que ofrecía unas condiciones saludables y aptas para la instalación y desarrollo de la comunidad.
Los monjes llegaban a Peñaflor en agosto de 1563 y el 29 de febrero de 1564 el Arzobispo de Zaragoza, don Hernando de Aragón, bendice y coloca la primera piedra. Los directores de obra en esta época fueron los maestros Martín de Miteça y Miguel de Riglos ayudados por el padre don Miguel Bernabé. La construcción del conjunto monacal se prolongó varios siglos.

A lo largo del siglo XVIII se llevan a cabo trabajos de decoración que afectan principalmente a la iglesia. Manuel Ramírez de Arellano ejecutó la portada en 1722 y también realizó el retablo mayor en torno a 1757. Hacia 1774 se encargó a Francisco de Goya la realización de once pinturas murales que decorarían los muros de la iglesia.

Durante la Guerra de la Independencia el monasterio fue abandonado por primera vez. El 14 de julio de 1808 las tropas francesas entraron en la cartuja y hasta junio de 1814 los monjes no pudieron regresar a ella.

Durante el trienio Liberal, tras promulgarse el Real Decreto de supresión de monacales en 1820, los monjes fueron desalojados de la cartuja y se procedió a inventariar todos sus bienes. En junio de 1823 el Ministerio de Gracia y Justicia expide una Orden sobre la reposición de las Órdenes Religiosas a su estado anterior y en consecuencia los monjes vuelven a Aula Dei.
Entre 1835 y 1836, Mendizábal promulga varios Decretos que suprimen los bienes de la iglesia y los declaran en venta.

En 1837 el monasterio es vendido a Juan Francisco Clarac, destinando los edificios de la Cartuja de Aula Dei a fábrica de sedas y a viviendas de los trabajadores con sus familias. El monasterio cambió de mano en numerosas ocasiones a lo largo del siglo, y su propiedad fue objeto de demandas legales y juicios varios.

En 1901 los cartujos pueden regresar a Aula Dei en calidad de arrendatarios. Esta vez el monasterio sería habitado por monjes procedentes de la Cartuja de Valbonne y de otras cartujas francesas tras la expulsión de Francia de la Orden de San Bruno. Estos monjes emprendieron la rehabilitación general del conjunto.

Entre 1978 y 1979 se realizan trabajos de restauración, consolidación, limpieza y reintegración de los bienes muebles del monasterio. Las pinturas murales de la capilla son restauradas por Carlos Barboza y Teresa Grasa.

En 1983 la Cartuja de Aula Dei fue declarada Monumento Nacional. Por Orden de 15 de abril de 2002 del Departamento de Cultura y Turismo se completa la declaración originaria de Bien de Interés Cultural de la Cartuja de Nuestra Señorade Aula Dei, conforme a la Disposición Transitoria Primera de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural Aragonés, publicada en el BOA el 22 de mayo de 2002.

Desde 1984 hasta 1999 la Cartuja de Aula Dei se interviene en varias fases para su restauración. La primera intervención tuvo lugar en 1983 y se centró en la demolición y posterior reconstrucción del chapitel de la iglesia. En 1992 se realizó la renovación de los cerramientos exteriores del edificio y el acondicionamiento del perímetro exterior del edificio. En 1998 se cometen trabajos de mejora en los accesos desde el exterior a la bodega, estancia rehabilitada y un se mejora su comunicación con la iglesia. Estos trabajos son financiados por el Gobierno de Aragón que le encarga el proyecto al arquitecto Regino Borobio Navarro.
En 1988 el Gobierno de Aragón financia la restaruación de la portada de la Cartuja de Aula Dei, realizada por la empresa RESTAURO ARAGÓN.

A pesar de ser un monasterio cartujano de clausura masculino, la importancia de las pinturas de Goya creó la necesidad de habilitar un acceso al público para su visita. Las obras acondicionaron una vía que permitiese la entrada sin alterar la vida monacal. La primera mujer en acceder al conjunto sin bula papal fue la Reina Sofía, quien inauguró la reforma en 1998.

En 2007 se inician trabajos de restauración, promovidos por el Gobierno de Aragón, en el conjunto de pintura mural de la capilla y realizados por TRACER. Entre 2009 y 2011 se hizo un estudio del estado de conservación, limpieza, consolidación, eliminación de sales, análisis y estudios ambientales, eliminación de elementos nocivos para la película pictórica, saneamiento y restauración de grietas, restauración de marcos y dotación de una iluminación apropiada.

La comunidad monástica de La Cartuja traspasa el monasterio a la congregación francesa Chemin Neuf.

Visitas guiadas: sábados a las 12:00 h. Con reserva previa. Para grupos de más de 20 personas es necesario enviar un e-mail para obtener otros horarios. *Durante el mes de junio se puede visitar el monasterio los fines de semana sin reserva previa: viernes: 16:30 h., sábados: 10:30 y 12 h.; domingos: 10 h. Visitas para grupos entre semana previa reserva.

Información y reservas: visitas@cartujaauladei.es Tel: 976 45 00 02

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Zaragoza presume de las mujeres de Julio Romero de Torres

Por Ferran Martínez-Aira

Escribía Manuel Machado ahora hace un siglo “Rico pan de esta carne morena, moldeada en un aire de caricia, de suspiro, de aroma..Sirena encantadora y amante fascinada, los  cuellos enmarcados, de sierpe o de paloma..Vuestros nombres de menta, de ilusión sabemos: Carmen, Lola, Rosario…Evocación de goce…Adela…Las mujeres que todos conocemos, que todos conocemos y nadie las conoce. Naranjos, limoneros, jardines, olivares, lujuria de la tierra, divina y sensual que vigila la augusta presencia del ciprés. En este fondo de flores y cantares, os fijó para siempre el pincel inmortal de nuestro inenarrable Leonardo cordobés”.

La exposición ‘Julio Romero de Torres. Pintor de almas’ en la sede central de Ibercaja Zaragoza reúne 30 cuadros del pintor cordobés protagonizados por mujeres, en los que se retrata tanto a la aristocracia, como al mundo de la política, a artistas y mujeres del pueblo de principios del siglo XX, con obras como ‘La Fuensanta’ que se utilizó en los billetes de cien pesetas que estuvieron en circulación entre 1955 y 1978, de los que se fabricaron 920 millones de ejemplares.

Así lo explicaron en rueda de prensa el director general de la Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo, la directora del Museo Julio Romero de Torres de Córdoba, Mercedes Valverde, y la comisaria de la muestra, Marisa Oropesa. La exposición se puede visitar del hasta el 8 de septiembre, en Ibercaja Patio de la Infanta de Zaragoza. El director general de la Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo, ha subrayado que Julio Romero de Torres (Córdoba 1874-1930) es el artista cordobés “más universal” y ha señalado que esta muestra es “única” ya que reúne piezas de colecciones particulares en un mismo espacio -todas son de coleccionistas privados, salvo tres que son propiedad de la Fundación MAXAM-, que “atrapan” por su contenido y el trato que le da el artista. Rodrigo ha remarcado el “protagonismo absoluto” de la mujer “en todas su versiones, la liberal, transgresora, emancipada, sin distinciones y de todas las clases sociales”.

Por otra parte, José Luis Rodrigo dejó constancia que “el compromiso y esfuerzo máximo” de Ibercaja para divulgar la cultura y “para ofrecer propuestas innovadoras” como esta, al tiempo que ha agradecido la colaboración de los coleccionistas que han prestado sus obras para esta muestra. El director general de la Fundación Ibercaja ha comentado que la directora del Museo Julio Romero de Torres, Mercedes Valverde, es la mayor experta en el pintor, quien, por su parte, también ha agradecido la generosidad de los coleccionistas, que ha permitido dar a conocer una nueva faceta del pintor, ha dicho. Según ha indicado, Romero de Torres es “un cronista gráfico de su época” ya que pintó a la realeza y a los políticos, pero también a cantantes, bailarinas y chicas de variedades, de quienes fue “gran impulsor” ya que al retratarlas les daba proyección, así como a mujeres del pueblo. PERIODOS Valverde ha subrayado la dificultad para datar las obras ya que el pintor no las fechaba, lo que ha requerido un proceso de investigación para cada una de ellas, ofreciéndose en la exposición uno de sus primeros cuadros, datado en torno a 1895, titulado ‘Huerta de Córdoba’, hasta ‘La Fuensanta’, de 1929.

También ha comentado que se pueden ver obras como un retrato de ‘Pastora Imperio’, musa de los intelectuales de la época, y otro de la ‘Señora de Rodrigáñez’, abuela del ministro Miguel Boyer. Según ha dicho, representó a la aristocracia, al tiempo que “estuvo amparado por la política, por los intelectuales”, a quienes también retrató, así como a la farándula. Además, ha remarcado que fue “arriesgado, trasgresor, un gran innovador”, y como ejemplo ha mencionado uno de los primeros cuadros que se puede ver en la muestra ‘Jugando al monte o Humo y azar’, de 1924, donde aparecen dos mujeres jugando a las cartas y cobran protagonismo en la imagen “sus piernas, cubiertas con unas medias de seda”, cuando “nadie pintaba una falta corta” en ese momento. Valverde ha añadido que Julio Romero de Torres es un pintor “profundo, narrativo, literario” y sus cuadros “están basados en símbolos a través de los que narra lo inenarrable”, al tiempo que ha sido un artista “que ha llegado al pueblo”.

Otras obras que se pueden ver en la muestra son el retrato de una mujer de la burguesía, el de ‘María de la Concepción García-Escudero y Sainz de Robles’, así como de mujeres virtuosas de expresión bondadosa, como en ‘La Mantilla’, mujeres más sensuales, como las obras ‘La niña torera’, ‘La niña de los limones’ y ‘La niña de los naranjos’ y de modelos publicitarias, como ‘Escopeta de caza’. Solo en el cuadro ‘Señora de Taramona e hijo’ aparece representado un personaje masculino, mientras que destaca por la modernidad de sus protagonistas y su dimensiones el mencionado ‘Jugando al monte o Humo y azar’. MÁS ALLÁ DEL TÓPICO La comisaria de la exposición, Marisa Oropesa, ha remarcado que Julio Torres es “mucho más que el tópico de la mujer morena” o del cuadro del billete de cien pesetas. “Bebió de todas las fuentes, empezó con el luminismo, siguió con el simbolismo” y experimentó todos los ‘ismos’ de principios del siglo XX”, así como el orientalismo y la pintura del temple, para finalmente, transformar su pintura en algo “único”. Ha subrayado su esfuminados y veladuras, así como el “empoderamiento” de la mujer que se aprecia en sus cuatros, ofreciendo una visión “intelectual” del pintor. Ha apuntado, igualmente, que en sus retratos la figura siempre aparece en primer término mientras en un segundo plano destacan algunos elementos de paisaje muy simbólicos con los que crea su propio mundo.

La exposición puede visitarse en Ibercaja Patio de la Infanta de Zaragoza de lunes a sábado, de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas y los domingos y festivos, de 11.00 a 14.00 horas. CATÁLOGO La Fundación Ibercaja ha editado un libro-catálogo con motivo de esta exposición que incluye los artículos ‘Julio Romero de Torres. Pintor de almas’, escrito por la comisaria de la exposición, y otros dos de la experta en el pintor Mercedes Valverde. Se titulan ‘Por sus obras le conoceréis. Evolución estética de su producción a través del estudio de las exposiciones nacionales e internacionales en las que participó’ y ‘Al atardecer de la vida, nos examinarán del amor’. Además, la Fundación Ibercaja ha diseñado un programa de actividades complementarias dirigidas a familias y público en general, con visitas guiadas para público individual, todos los sábados a las 10.00 y 17.00 horas y los domingos, a las 11.00 horas. Para grupos organizados, se realizarán de lunes a sábado, a las 10.00 y 17.00 horas, y domingos, a las 11.00 horas, a partir del 15 de junio y hasta el último día de la exposición. Los interesados en participar podrán inscribirse en la página web ‘www.fundacionibercaja.es/romerodetorres’. Podrán participar un máximo 30 personas. Por su parte, las familias tendrán a su disposición el taller ‘Julio Romero de Torres. Pintor de almas’, que se realizará del 15 de junio al 8 de septiembre, todos los sábados y domingos, a las 12.00 hora, en el Patio de la Infanta. La actividad está diseñada para niños de 6 a 12 años, acompañados de un adulto.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Autobuses históricos tomarán mañana la Plaza España

Por Ferran Martínez-Aira

Mañana sábado 8 de junio, de 16.00a 21.30horas, Barcelona celebra en Plaza España el X Rally Internacional de Autobuses Clásicos, una cita única para entender la evolución del transporte colectivo en los últimos 120 años.

Sagalés aporta piezas únicas como el Hispano Suiza de 1909 o el Ford de 1929, además de una diligencia de hace un siglo y el prototipo del primer automóvil que existió, construido entre 1886 y 1893; entre los demás buses clásicos, destaca el icónico autobús de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 o el Pitufo Bus, el más esperado por los niños.

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

En el Dolce de Sitges te tratan a cuerpo de rey

 

Por Ferran Martínez-Aira

A ver dónde encuentras un hotel de 263 habitaciones con tres tipos de colchón o nueve modelos de almohada diferentes. Dolce Sitges ofrece a sus huéspedes un esmerado abanico de servicios para que durante la estancia se pueda disfrutar como en tu propia casa. Las teles son de 55 pulgadas. El secador de pelo tiene la máxima potencia. El ordenador personal cabe en la caja fuerte.

Sin embargo, la bandera de Dolce es la limpieza. Todo brilla como los chorros del oro. “No hay cosa más dura en un hotel que el equipo de limpieza”, asegura el ojo que todo lo ve.

Francisco José Jiménez se hizo cargo de la dirección de Dolce en el 2003. Su eterna sonrisa delata la felicidad del trabajo hecho a conciencia, arropado por 280 personas que conforman su “Dream Team”. Antes de comenzar la jornada, el máximo responsable de este paraíso vacacional, que utilizó de incógnito Luis Suárez, ha recorrido 85 kms. que vuelve a repetir de vuelta a casa cuando acaba la “Dolce” jornada.

El complejo ha sido galardonado en los últimos cinco años con el certificado de excelencia y una puntuación de 4,5 sobre 5. Dolce Sitges está especializado en el mundo de los negocios.

Si las habitaciones de Dolce Sitges deslumbran a sus huéspedes por su incomparables vistas sobre la bahía de la Blanca Subur con el campo de golf de Terramar como prolongación del faraónico edén del propio hotel,  las cinco piscinas climatizadas (una interior con jacuzzi) son una bendición para los cinco sentidos.

A pesar de que el hotel dispone de un servio particular de bus por si los clientes quieren darse un chapuzón en alguna de playas sitgetanas, la mayoría opta por quedarse en Dolce donde te tratan a cuerpo de rey.

Al que escribe se le ocurrió mirar el precio para pernoctar este pasado 29 de mayo y mi sorpresa fue que la pantallita me indicaba que pagaría 109 euros. La tarifa siempre la calcula el ordenador inteligente en función de la ocupación del día señalado porque la misma habitación en julio o agosto se cotizará por lo menos el triple con respecto a ese último miércoles del mes de las flores.

Dolce Sitges se encuentra a 35 minutos de Barcelona y del Aeropuerto Josep Tarradellas. El hotel está pensado para que ejecutivos (hay 27 habitaciones reservadas para ellos) puedan consolidar sus proyectos. A Dolce Sitges acuden clubes deportivos donde se relajen lejos del mundanal ruido y naturalmente particulares que aprovechan el trato y los servicios para múltiples celebraciones, a sabiendas que todo va a salir a pedir de boca.

El que escribe perdió el móvil. Cuando llegué a Francesc Macià no llevaba conmigo la herramienta de trabajo. Francisco movilizó a su “Dream Team”. No apareció porque la maquinita se quedó en el asiento del autocar. Estos periodistas…

En realidad, la excusa que me llevó a descubrir Dolce, que se llama así en honor a su fundador Andy Dolce, un italoamericano ya octogenario y retirado de las finanzas de la hostelería, fue la presentación a los medios de la nueva temporada gastronómica.

Tras la bienvenida con un novedoso aperitivo bautizado con zumo de sandía, el chef internacional Jaume Balada homenajeó nuestros paladares con un salmorejo tradicional con atún ahumado, migas especiadas y chalotas confitadas en vinagre de Módena, Para seguir con un arroz caldoso con sepia, alcachofas y alitas de pollo.

El tercer plato que apareció en la mesa del acogedor restaurante exterior La Punta fue un bonito a la plancha con cremoso de zanahoria y gelatina de palo cortado. Para rematar por la escuadra con cochinillo a baja temperatura con puré apionabo.

El colofón de Jaume Balada no pudo ser más original y sorprendente como certifica la fotografía del móvil que todavía seguía conmigo: “Jardín Zen” con chocolate blanco, cacao y té Matcha. Excelente bodega con un Modernista DO Terra Alta, Un Gramona Gessamí, un Artadi Tempranillo y un Mas Comtal para brindar por este canto a la buena vida.

En Dolce Sitges eliges donde prefieres realizar tus ágapes. Además del coquetón La Punta (menú de 30 euros) en el Esmarris puedes cenar con vistas  al Golf y al Parque Natural del Garraf.

Dentro del hotel hay un torreón reconstruido por Arnau Aluví. De esta zona se  tienen referencias escritas que datan de 1057. Sólo han transcurrido 962 Dolces años.

 

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario